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El Espíritu y la Iglesia: el Espíritu y el presente de la Iglesia del Nazareno en Cuba

INTRODUCCION

Quisiera iniciar esta ponencia, sobre el Espíritu y el presente de la Iglesia del Nazareno en Cuba, con una acción de gracias por nuestros antecesores, por la sencilla razón, de que no tendríamos un presente, sin el esfuerzo, trabajo y legado de los que nos antecedieron.

La iglesia es la comunidad de creyentes que confiesan a Jesucristo como su Señor y el Espíritu Santo la tercera persona de la trinidad. A la luz del Nuevo Testamento, se aprecia una relación muy estrecha entre ambos. Se puede afirmar categóricamente que no existe iglesia sin el Espíritu Santo. El libro de los Hechos testifica de esta relación, desde el día de pentecostés cundo ocurrió el derramamiento del Espíritu (Hch 2: 3); también se narra un acontecimiento similar en los cristianos samaritanos (Hch 8:17) y en la casa de Cornelio (Hch 10:44).

El Manual de la Iglesia del Nazareno, reconoce esta relación en los artículos III y XI, sobre el Espíritu Santo y la iglesia respectivamente, y señala lo siguiente:

III. El Espíritu Santo

3. Creemos en el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Divina Trinidad, que está siempre presente y eficazmente activo en la iglesia de Cristo y juntamente con ella, convenciendo al mundo de pecado, regenerando a los que se arrepienten y creen, santificando a los creyentes y guiando a toda verdad la cual está en Jesucristo. (Juan 7:39; 14:15-18, 26; 16:7-15; Hechos 2:33; 15:8-9; Romanos 8:1-27;  Gálatas  3:1-14;  4:6; Efesios 3:14-21;  1  Tesalonicenses 4:7-8;  2 Tesalonicenses 2:13; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:24; 4:13) (Manual Iglesia del Nazareno: 2024, p. 21) XI. La iglesia

XI. La Iglesia

11. Creemos en la iglesia, la comunidad que confiesa a Jesucristo como Señor, el pueblo del pacto de Dios renovado en Cristo, el cuerpo de Cristo llamado a ser uno por el Espíritu Santo mediante la Palabra.

Dios llama a la iglesia a expresar su vida en la unidad y la comunión del Espíritu; en adoración por medio de la predicación de la Palabra de Dios, en la observancia de los sacramentos y el ministerio en su nombre; en la obediencia a Cristo, la vida santa y la mutua rendición de cuentas.

La misión de la iglesia en el mundo es compartir la obra redentora y el ministerio reconciliador de Cristo en el poder del Espíritu. La iglesia cumple su misión haciendo discípulos mediante el evangelismo, la educación, mostrando compasión, trabajando por la justicia y dando testimonio del reino de Dios.

La iglesia es una realidad histórica que se organiza en formas culturalmente adaptadas; existe tanto como congregaciones locales y como cuerpo universal; aparta a personas llamadas por Dios para ministerios específicos. Dios llama a la iglesia a vivir bajo su gobierno en anticipación de la consumación en la venida de nuestro Señor Jesucristo. (Éxodo 19:3; Jeremías 31:33; Mateo 8:11; 10:7; 16:13-19, 24; 18:15-20; 28:19-20; Juan 17:14-26; 20:21-23; Hechos 1:7-8; 2:32-47; 6:1-2; 13:1; 14:23; Romanos 2:28-29; 4:16; 10:9-15; 11:13-32; 12:1-8; 15:1-3; 1 Corintios 3:5-9; 7:17; 11:1, 17-33; 12:3, 12-31; 14:26-40; 2 Corintios 5:11-6:1; Gálatas 5:6, 13-14; 6:1-5, 15; Efesios 4:1-17; 5:25-27; Filipenses 2:1-16; 1 Tesalonicenses 4:1-12; 1 Timoteo 4:13; Hebreos 10:19-25; 1 Pedro 1:1-2, 13; 2:4-12, 21; 4:1-2, 10-11; 1 Juan 4:17; Judas 24; Apocalipsis 5:9-10). (Manual Iglesia del Nazareno: 2024, p. 25)

Los argumentos derivados de la Escritura y que el Manual de la Iglesia del Nazareno sintetiza, ponen el énfasis en la obra eficaz y activa del Espíritu Santo en la iglesia, convenciendo al mundo de pecado, justicia y juicio y además regenerando, santificando a los creyentes y guiándolos a toda verdad. De esta manera la obra del Espíritu está presente en toda la experiencia cristiana. Desde antes de la conversión obrando a través de la gracia preveniente, convincente, justificante y luego santificando al creyente. Cada discípulo está llamado a una vida de responsabilidad y carácter cristiano maduro y que, si bien es cierto que se reconoce la distinción entre carácter maduro y ser santificado, la obra del Espíritu es un impulso para desarrollar el mismo.

Sin embargo, la actividad del Espíritu no debe verse solo personal, sino también en grupo de personas. En este sentido es preciso considerar la propuesta del apóstol Pablo respecto a la iglesia como un cuerpo (1 Corintios 12: 12-13; Efesios 4: 1-16), la figura del cuerpo hace énfasis en la unidad, Cristo es la cabeza de ese cuerpo que es la iglesia y el Espíritu santo está siempre presente manteniendo la unidad haciendo su obra ¿Qué obra realiza? Pone en su pueblo, tanto el querer como el hacer, impulsando la oración, el ser fortalecidos los unos a los otros a través de la observancia de los sacramentos, estimulándonos al amor y las buenas obras; santificándonos y uniéndonos como una gran familia de la fe, en la cual los fieles encuentran apoyo. De esta manera, el Espíritu se hace presente en nuestra vida cotidiana, en el cumplimiento del amor de los unos a los otros, en el hogar, el trabajo y nuestra vida en sociedad. En todo lo anteriormente dicho, la iglesia también evidencia la comunión con el Espíritu.

No menos importante y que no debe faltar, es la misión de la iglesia (Mateo 28: 19-20) la cual está llamada a compartir la obra redentora de Cristo, el ministerio de la reconciliación, en el poder del Espíritu Santo.

Una vez entendida la relación inseparable del Espíritu Santo y la iglesia, me propongo en esta ponencia, exponer una breve reseña de la obra del Espíritu, en el presente de la Iglesia del Nazareno en Cuba, así como los desafíos actuales que tenemos como iglesia en nuestro contexto.

La obra del Espíritu, en el presente de la Iglesia del Nazareno en Cuba.

El hecho, de estar reunidos aquí hoy mismo, es evidencia de que el Espíritu Santo ha estado con los que nos antecedieron, y con nosotros ahora, guiándonos a toda verdad. Para hablar del Espíritu y el presente de la Iglesia del Nazareno en Cuba, se hace necesario considerar evidencias de su actividad.

La misión de la iglesia en el mundo es compartir la obra redentora y el ministerio reconciliador en el poder del Espíritu Santo, se puede afirmar que la Iglesia del Nazareno en Cuba así lo ha hecho. Actualmente contamos con cuatro distritos (en enero de este año se organizó oficialmente el cuarto distrito), y las estadísticas muestran un crecimiento en el número de iglesias y misiones. Distrito Oeste 52 iglesias, y 12 misiones tipo iglesia (MTI). Distrito Centro 21 iglesias, y 2 MTI. Distrito Estas 60 iglesias, y 11 MTI. Distrito Noreste 32 iglesias, y 1 MTI. Para un total de 165 iglesias organizadas y 26 MTI.

Es importante resaltar, que los líderes que nos antecedieron, así como los actuales han sido guiados en el poder del Espíritu y esto ha permitido que hayan podido estar a la altura de la vocación a la que fueron llamados. Los resultados antes expuestos, así como los que se desarrollan más adelante en este trabajo así lo evidencian. El Espíritu Santo ha estado activo, dando visión, ayudando en la percepción de nuestro contexto, renovando la visión cuando ha sido necesario, dando sabiduría y discernimiento, para dar una respuesta en cada desafío que se ha presentado.

Es oportuno decir también, que nuestra iglesia global desde sus inicios reconoce que tenemos diferentes contextos culturales y expresiones diferentes. Esto es crucial e importante para el desarrollo de la iglesia en sentido global y sin dudas ha tomado relevancia para nuestro contexto en particular. Un ejemplo de esto es nuestra propia forma de adorar a Dios, con sus propias características si dejar de ser en Espíritu y en verdad. Pero el Espíritu Santo nos ha guiado para mantener un compromiso común con la misión distintiva de la Iglesia del Nazareo, que es diseminar la santidad bíblica, hemos podido preservar nuestra identidad nazarena, así como la herencia teológica arminiana wesleyana que nos distingue. (Manual Iglesia del Nazareno: 2024, p. 13)

En nuestro liderazgo, se destaca la labor de todos y cada uno de los ministerios de la iglesia, merece especial mención el trabajo arduo de pastoras y pastores que han sido llamados por Dios y que la iglesia ha confirmado. En relación con el ministerio pastoral y otros ministerios realizados en nuestra denominación en Cuba, es significativo que la labor de la mujer nos ha acompañado desde los inicios, en 1902 con el trabajo misionero de la señorita Leona Gardner. Muchas y variadas formas de ministerios han sido lidereados por mujeres. Hoy en la actualidad como número global de pastoras nazarenas en Cuba contamos con 42, se destaca que, en la formación del Distrito Centro, en enero del 2025, resultó electa la primera mujer superintendente de distrito.

Es notable, en nuestro presente, la misión de hacer discípulos semejantes a Cristo a través de diferentes ministerios. En la carta a los corintios dice “… hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo, y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de actividades, pero Dios que hace todas las cosas en todos es el mismo…” (1 Corintios 12: 4-6). En ese sentido se destacan los diferentes ministerios:

Haciendo discípulos en el poder del Espíritu mediante el evangelismo: El evangelismo nacional en Cuba ha trabajado con líderes y pastores de las iglesias locales, los cuales a su vez han trabajado con sus congregaciones, capacitando, empoderando y enviando. El ministerio de evangelismo hace uso de todas las herramientas dadas por Dios para extender su reino. En la actualidad este ministerio cuenta con 32 plantadores de iglesias, con diferentes herramientas de trabajo, incluida la Película Jesús. Se añade en este apartado más de 40 iglesias organizadas, que plantan iglesias como parte de su desarrollo natural. Se han capacitado un grupo de 50 estudiantes en el Bachillerato en Evangelismo y Plantación de Iglesias que impulsan la obra evangelística en todo el país.

Haciendo discípulos en el poder del Espíritu a través de la educación: Como bien sabemos, la educación es uno de los pilares en la Iglesia del Nazareno, y se considera de por vida. Una de las herramientas que el Espíritu Santo ha usado a través de todos los tiempos es nuestro seminario (SETENAC).

En la actualidad contamos con dos programas, el Diploma que es el básico para la ordenación con 90 créditos y el Bachillerato en Teología con énfasis Pastoral, Bachillerato en Teología con énfasis en Evangelismo. No es el objetivo de esta ponencia revelar datos estadísticos, sino más bien, apreciar como la educación en Cuba ha sido usada en el poder del Espíritu en el presente, para bendición de la Iglesia del Nazareno e incluso otras denominaciones que han formado sus líderes y pastores en nuestro seminario, muchos de los cuales han desarrollado ministerios relevantes en nuestro país. Sin embargo, resultará útil mostrar el impacto de uno de nuestros programas en un periodo de 5 años. (Informe al Consejo Administrativo del SETENAC: 2024).

De igual manera, es necesario reconocer la manera en que Dios ha utilizado al Seminario Nazareno de las Américas (SENDAS), en la formación y educación de nuestros pastores, permitiendo de esta forma que muchos posean grados académicos de licenciatura y maestría. A ellos nuestra gratitud como iglesia y como seminario.

En junio del 2024, tuvimos la grata visita de la Dra. Tammy Carter, Directora Administrativa de Educación Global de la Iglesia del Nazareno, para realizar una consulta para el SETENAC, el resultado de la evaluación fue satisfactoria; en este sentido, quisiera hacer una cita textual de una de sus impresiones en su informe, ella escribió:

“La parte más impresionante de la consulta fue el resultado de docenas de entrevistas con pastores, laicos, estudiantes, graduados, profesores, personal, administración y líderes distritales, de campo y regionales. El mensaje claro en todas las entrevistas fue que el seminario está en el corazón de la Iglesia del Nazareno en Cuba.

Todos los pastores se educan en el seminario. Muchos líderes laicos también toman clases en el seminario. La ventaja de la consistencia de la educación en todos los distritos cubanos es la coherencia teológica y su comprensión de la misión de la iglesia. En cada entrevista, los entrevistados se refirieron a la misión de evangelizar, discipular y plantar iglesias. No sólo conocían las palabras, sino que también dieron ejemplos de lo que estaban haciendo actualmente en el ministerio para dar vida a esta misión” (Informe de Dra. Tammy Carter a IBOE: 2024,)

El SETENAC, procura la excelencia como institución educativa, ha procurado acreditación en agencias fuera de la Iglesia del Nazareno, tales como ACET, Agencia Cubana de Estudios Teológicos, que es miembros asociado de CETA, Caribbean Evangelical Theological Association. El 21 se julio del 2024 obtuvimos acreditación de excelencia por ACET, que es el primer paso para recibir acreditación internacional por CETA.

Haciendo la misión, mostrando compasión en el poder del Espíritu: La compasión también es uno de los pilares de la Iglesia del Nazareno a nivel global. Los nazareos cubanos han realizado la misma, a través de los tiempos y en la actualidad. La iglesia cubana, no se ha limitado al cuidado de las almas, sino que proclama un mensaje de salvación, que“considera toda la realidad de la persona: lo físico, lo moral, lo espiritual, lo intelectual, lo social” (Jaramillo: 1992: p. 45).

Jesús tuvo preocupación por todas las áreas del ser humano, el cuerpo, la salud, el alma, y la salud espiritual de las personas que se acercaban a Él y lo escuchaban (Mt 9:11; Mr 2:16; Lc 5:30). De igual manera, y por todo lo anteriormente expuesto, el Ministerio Nazareno de compasión (MNC) se encuentra trabajando en las iglesias locales, en diferentes proyectos, tales como llevar alimentos cocinados a los necesitados una vez por semana, otros una vez al mes, otros que favorecen la salud física, espiritual y emocional de entre los cuales destacan la realización de ejercicios y dinámicas con los ancianos.

Proyectos que se encargan de ayudar a niños de la comunidad en el área educativa, y alimentos para los más necesitados. Respuesta al desastre reúne alimentos no perecederos y ropas para ayudar a necesitados. Caravana de compasión entre iglesias; atención a hogares de niños sin amparo familiar.

El misterio de capellanía en Cuba también realiza una labor maravillosa en este sentido se trabaja en prisiones, dando asistencia individual tres veces al mes a los internos que se congregan, así como un día al mes asistencia colectiva a través de los cultos. También se utiliza la vía telefónica para dar atención a los mismos.

En cuanto a la atención a los hospitales por este ministerio de capellanía, se están dando los primeros pasos para la organización de esta, pero se atienden y visitan a los enfermos y familiares de ellos.

Desafíos actuales de la Iglesia del Nazareno en Cuba en relación con este tema.

Como se dijo al inicio de la ponencia, el Espíritu Santo y la iglesia son inseparables. La iglesia no existe sin el ministerio del Espíritu. Esto nos lleva a pensar, que los desafíos actuales, para que la iglesia continúe su misión, deben ser realizados con la asistencia siempre presente y activa del mismo. Considerando esto, es imposible no pensar en las palabras de Jesús cuando les dijo a sus discípulos “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8)

A la iglesia cubana le ha tocado vivir un contexto difícil, que continuamente está demandando una respuesta pertinente, a las diferentes problemáticas que se presentan, algunas de ellas se repiten y otras empeoran. No pienso que el contexto difícil y desafiante sea exclusivo de Cuba, el apóstol Pedro les dijo a los cristianos del Asia menor, en relación con su contexto difícil: “sabiendo que los mismos padecimientos, se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1 Pe 5.9-11). Pero la realidad es, que nuestro contexto nos desafía, a vivir nuestra fe en Jesucristo, en el poder del Espíritu que nos guía a toda verdad.

En ese sentido, quiero presentar los siguientes desafíos:

En primer lugar, quiero mencionar el desafío de no permanecer estáticos (McKenna: 2000, p. 113), hacemos bien en celebrar los logros alcanzados, pero no debemos olvidar que nuestra denominación surgió como un movimiento, y no podemos perder la esencia, que cuando se mencione la Iglesia del Nazareno, continuemos siendo un movimiento, no podemos permanecer cómodos con los éxitos actuales.

En segundo lugar, tenemos el desafío de mantener la unidad como iglesia y nuestra herencia doctrinal arminiana- wesleyana. La doctrina distintiva, que es el mensaje de santidad. Esto solo es posible cuando la iglesia está encendida con el fuego del Espíritu Santo. Nos corresponde a nosotros proclamar el mensaje de santidad, que nos hace vivir vidas victoriosas en esta vida.

En tercer lugar, tenemos el desafío de proclamar un mensaje de esperanza, en un contexto de desesperanza. Un mensaje de esperanza en las problemáticas actuales en nuestro contexto, la emigración continúa, aumento de la drogadicción y alcoholismo, enfermedades de todo tipo, personas en situación de vulnerabilidad. Esta desesperanza es una oportunidad para la iglesia, para dar un mensaje de esperanza en el poder del Espíritu, apertura de nuevas iglesias en zonas urbanas y rurales. Recordemos las palabras del apóstol Pedro a los cristianos del Asia Menor. “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos” (1 Pedro 1:3)

En cuarto lugar, tenemos el desafío de la diversificación de ministerios en la iglesia, en este sentido es válido recordar que en el avivamiento wesleyano del siglo XVIII, Wesley formó bandas, clases, sociedades para atender necesidades ministeriales que se presentaron (McKenna: 2000, p. 112). De la misma manera continuamente están surgiendo nuevas problemáticas que nos desafían a ampliar y diversificar ministerios, que respondan a necesidades contextuales. La iglesia y su liderazgo tienen la capacidad dada por el Espíritu para diversificar los ministerios y dar frente a necesidades crecientes. En este sentido el SETENAC propone también la diversificación de la enseñanza, cada vez más hay un interés en la especialización en los estudios. Por lo que existe la necesidad de que nuestra institución tenga toda una gama de opciones y oportunidades de formación. Tanto en las modalidades (Presencial sabatino y nocturno, semipresencial, online), como en los programas (Pastoral, Juvenil, Educación, Evangelismo, Consejería). Proyectar programas que satisfagan las necesidades ministeriales de cada contexto abriendo posibilidades de especialización (Informe al Consejo Administrativo SETENAC: 2024,)

En quinto lugar, tenemos el desafío de no perder nunca, la unidad indisoluble entre la iglesia local, los distritos y el seminario. Esta es una de nuestras fortalezas actuales, pero no significa que debemos dejar de trabajar en ese sentido. El seminario existe para servir a la iglesia local y a los distritos. En el momento que no sea así, perderemos nuestra esencia y nuestra misión.

En sexto lugar, tenemos el desafío de mantener una educación continua en nuestros pastores y pastoras, muchas veces erróneamente se cree que la educación del cuerpo pastoral es solo el momento que están cursando estudios en el seminario, nada más lejos de la verdad. La iglesia del Nazareno, posee estructuras funcionales a través de la Junta de Estudios Ministeriales de los distritos para mantener la actualización pastoral. Además, la educación debe desarrollar en sus educandos, Contenido, Contexto, Capacidades y Carácter, como está concebido en cada uno de nuestros sílabos.

Finalmente, tenemos el desafío de no separar lo que somos de lo que hacemos. No existe separación de nuestra santidad personal y la santidad social. Si bien es cierto que, hasta el día de hoy, nos hemos ocupado del pobre, los necesitados, presos, enfermos entre otros, la triste realidad indica, que estas problemáticas sociales continúan, por tanto, la práctica del perfecto amor como lo llamó Juan Wesley, debe encontrar su manifestación, canalización y práctica, en la realidad social que vive la iglesia, no como prácticas aisladas, o de ocasiones, sino como estilo de vida de los santos. (McKenna: 2000, p. 24).

Conclusión:

El Espíritu y la iglesia son inseparables desde el surgimiento de la Iglesia; en todas las generaciones el Espíritu ha estado presente y activo en la misma. Es bueno saber que hasta el presente la Iglesia del Nazareo en Cuba, no ha sido la excepción. La obra del Espíritu es una realidad en medio nuestro, convenciendo al no creyente, llevando a la justificación a los que se arrepienten, santificando a su iglesia y dando el poder para mantener activos todos los ministerios. Es cierto que en el presente, tenemos desafíos que enfrentar, pero sabemos que el Espíritu nos enseña, nos guía a toda verdad y podemos enfrentarlos en el poder del Espíritu.


Dr. Pedro Luis Urgellés Palmero

Pastor en la Iglesia del Nazareno por más de 20 años, actualmente pastor en Punta Brava y Rector del Seminario Teológico Nazareno Cubano. Posee Maestría en Ciencias de la Religión con mención en Desarrollo de la Iglesia (2023) y Doctorado en Ministerio (2025). Combina su ministerio pastoral con la educación teológica desde hace una década.


Bibliografía

Iglesia del Nazareno, 2024. Manual de la Iglesia del Nazareno 2023. CNP

Publicado en"En Espíritu y en Verdad: La Obra del Espíritu en la Iglesia del Nazareno en Cuba"Conferencias Teológicas