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Elaborando estrategias para el desarrollo integral de la iglesia

Elaborando estrategias para el desarrollo integral de la Iglesia es un tema sumamente importante; tan importante que me atrevería a hacer la declaración siguiente: Dicho tema aborda un asunto que es de vida o muerte en la vida ya sea de una iglesia local, un grupo de iglesias e inclusive una denominación como grupo social.  (No importa que el proceso de muerte dure treinta, cincuenta o cien años).  Gracias a Dios, no es así con la Iglesia como cuerpo de Jesucristo cuya cabeza es el Señor.  Ella nunca está condenada al fracaso. Ella va con paso firme hacia el triunfo final.

Palabras clave

Desarrollo integral. Cuerpo de Cristo. Liderazgo.Discípulo.

Introducción

Por hoy, en este breve artículo quiero abordar el tema desde cuatro vértices importantes. No pretendo ofrecer una u otra estrategia per se, más bien apuntes que sirvan como el marco de referencia para que cualquier líder del quehacer pastoral encuentre ayuda en su esfuerzo de desarrollar estrategias que guíen el desarrollo integral de su iglesia en el contexto particular donde ejerza su ministerio.

¨…cientos de congregaciones locales cerrarán sus puertas por última vez.  Muchas de las razones para emitir este pronóstico pesimista, se encuentra dentro de la sociedad
y en el trágico hecho de que tantas iglesias fallan al discernir las señales de los
tiempos, y a su vez son negligentes al no buscar el discernimiento y la fuerza espiritual
para enfrentarse a los desafíos. “Las fuerzas que reforman nuestra cultura son muchas y demasiadas fuertes.  En todo lugar vemos las señales de la fragmentación
y del colapso social.¨ 1

Por alguna razón nosotros los evangélicos queremos comenzar cualquier comentario contestando la pregunta: ¿Qué dice la Biblia? Veamos cortos apuntes de dos pasajes bíblicos que me vienen a la mente.  Primero: Romanos 12:1-2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Lo primero que tenemos que puntualizar es que el Apóstol Pablo ocupa dos calificativos. Uno, esto es un ruego y dos, es un mandato. “No os conforméis a este siglo”.  La Versión popular de la Biblia traduce: “No vivan ya según los criterios del tiempo presente…”.  Es obvio que la preocupación del Apóstol es a que no nos anclemos en determinado tiempo o época.  Luego añade: “sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”.  Sin entrar en la complejidad de los conceptos griegos aquí ocupados, Pablo ordena renovar nuestro nous, es decir el entendimiento de la verdad, no la verdad.  Lo que está debajo de una verdad; es decir lo que consciente o inconscientemente aceptamos que sustenta lo que decimos, hacemos o creemos sea calificado como legítimo y/o verdadero.  Por ejemplo, si yo viendo a mi abuelo, luego a mi papá cómo dirigen la iglesia como pastores, yo asumo ipso facto que esa es la forma correcta de pastorear una congregación.  Y no puedo cambiar la forma, porque ya acepté que eso es así, hasta no penetrar a la base que sustenta que “eso es así” y realizar cambios a ese nivel primero.

Pero aquí vine lo más serio.  Pablo afirma que esa es la manera cómo podemos comprobar cuál es la buena voluntad de Dios agradable y perfecta.  Dicho de otra manera, si no entramos en ese proceso quedaríamos rezagados de saber cuál es la voluntad de Dios para este momento particular. 

El segundo pasaje bíblico es: Lucas 5:37 y 39: “Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. El vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.  Y ninguno que beba del añejo quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor” (RV60).

Se afirma constantemente que ahora los cambios en la tecnología, la industria, el comercio, la educación se dan a una velocidad vertiginosa. Y todo parece indicar que esto se seguirá acelerando.  De igual manera los cambios se mueven y se implementan del centro a la periferia.  De los países desarrollados a los países en vías de desarrollo. Y todo estos se entrecruzan con el fenómeno migratorio mundial creando una sociedad tan compleja donde se intenta vivir o convivir con segmentos sociales tan diversos, misma que se puede dividir en tres grandes grupos. 1. Segmento de la sociedad tradicional.  2.  Moderna, y 3. Postmoderna.  Como afirma Openhheimer:

Según coinciden la mayoría de los científicos, en la próxima década veremos inventos tecnológicos más revolucionarios que de todos los que se han producido la humanidad desde la invención de la rueda alrededor del año 3500 A.C. El motivo es que la ciencia y la tecnología están creciendo exponencialmente: cada vez más rápido. 2

Sin entrar en los detalles de la hermosa parábola de Jesús en Lucas, podemos crear la analogía siguiente;

La expresión: “El añejo es mejor” representa el segmento de una sociedad tradicional.  En la iglesia, los que creen que todo tiempo pasado fue mejor.  Los que viven añorando el pasado, sin percibir el potencial del presente y mucho menos planeando para enfrentar el futuro.

La expresión: “vino nuevo en odres viejos…”.  Representa el segmento de la sociedad moderna.  Aceptan los cambios, viven y disfrutan los mismos en sociedad, pero cuando vienen al área de la pastoral el esfuerzo es seguir haciendo las cosas como siempre se han hecho.  Y finalmente la expresión: “El vino nuevo en odres nuevos se ha de echar” Así lo uno y lo otro se conservan.  Es precisamente la tarea que tenemos por delante, para ministrar eficazmente a una cultura postmoderna.  Creo que este par de notas es suficiente para afirmar que Dios quiere que nos aboquemos a la búsqueda de esas nuevas estrategias para ser más efectivos aquí y ahora. 

I. Cambio de paradigmas: esperanza de un futuro mejor

Me parece sumamente oportuno una breve nota sobre este sofisticado tema de los paradigmas mentales y la urgente necesidad de producir cambios a ese nivel como la esperanza de un futuro mejor.

Este es un concepto que ha tenido un interesante desarrollo en los últimos treinta años o más. Se ha hablado del pre conocimiento como…  También se ha hablado de cosmovisión de las personas. Pero desde los escritos de Thomas Khun se ha desarrollado la hipótesis de que todos tendemos a pensar que vemos las cosas como son.  Pero en realidad no es así.  Vemos el mundo no como es, sino como somos nosotros o como nos han condicionado que veamos.3 Aceptando que hay muchas definiciones al respecto, personalmente he desarrollado la siguiente:

Paradigma es el conjunto de presuposiciones, asunciones, percepciones, conocimientos
previos, supersticiones y más, a través de los cuales vemos e interpretamos el mundo
y la realidad que nos rodea. De tal manera que los paradigmas mentales correctos o
incorrectos son los lentes que determinan la forma como nosotros vemos la realidad
en términos de percibirla, entenderla e interpretarla. Y así se constituyen en la fuente
de nuestras actitudes y conducta y, en última instancia, de la forma como nos relacionamos con los demás.4

Otras palabras que usamos para referirnos a este teme son: mapas mentales, filtros, lentes, prismas, “mi disco duro mental”.  Veamos un par de ejemplos a manera de ilustraciones.  En Números 13 encontramos el envío de los doce espías por Moisés a reconocer la Tierra Prometida.  Todos recibieron la misma misión (vv. 17-20). Todos caminaron por los mismos senderos y vieron la misma gente los mismos pueblos, los mismos sembríos. (vv. 21-25). Pero al regresar y dar el reporte a su líder Moisés se dan dos lecturas diametralmente diferentes, hasta el punto de pensar en un asesinato (14:10). Pero Josué y Caleb miraron la situación a través del paradigma de la fe. Por qué un mismo evento, dos lecturas brutalmente diferentes. Única explicación: El paradigma con el cual interpretaron dicha realidad. Lo mismo podemos decir de la comisión diplomática del rey David (1 Crónicas 19:3: Paradigma: Sospecha) o de los dos ladrones de la cruz.  

El cambio de un paradigma es un proceso largo y a veces doloroso. Aquí propongo un proceso sencillo.  Primero tomar conciencia de la existencia de dichos paradigmas; objetivarlos.  Luego separar el conocimiento popular y las reacciones basadas en los sentidos o la costumbre y dar paso a la razón positiva y creativa. Atreverse a ver las cosas de una manera diferente.  (Ilu. Copérnico o Galileo) Crear y escoger nuevas reacciones. Finalmente, cuando logramos objetivar esos paradigmas, podemos examinarlos, cuestionarlos, compararlos con otros; ver de dónde vienen, hacia donde nos llevan, consecuencias y frutos.  Recordando nuestro ejemplo arriba, el pastor ejerce su ministerio porque vio a su abuelo y a su papá hacerlo de esa manera y asume el paradigma que ésta es la forma correcta de hacer el ministerio.  “Todo lo hace el Pastor”.  Definitivamente una nueva interpretación de la Palabra de Dios, el mover del Espíritu Santo, el intencionalmente exponernos a nuevos conocimientos lo que Pablo llama la renovación de vuestro entendimiento, sería un buen paso a un cambio de ese paradigma.  Finalmente, no tener miedo a la creatividad; ese don tan precioso que Dios nos ha dado. 5

II. Una palabra sobre liderazgo contemporáneo

Literalmente se ha escrito toneladas de material sobre el tema de liderazgo en los últimos treinta años.  Un cambio de paradigma doloroso y que algunos todavía no lo aceptan era admitir que el hecho de tener un puesto de autoridad en una estructura administrativa (gerente, presidente o superintendente) no es automáticamente sinónimo de ser líder. Para propósito de este breve artículo solo quisiera puntualizar tres componentes que son indispensable en cualquiera que pretenda ser líder en cualquier quehacer social, político o religioso. 1. La capacidad para leer las megatendencias. Personalmente defino una megatendencia como una pequeña nube en el horizonte, que apenas es perceptible hoy, pero que mañana será la lluvia de todos los días.  Por ejemplo, que más de la mitad de trabajos actuales serán reemplazados por robots, que la inteligencia virtual tendrá la capacidad de dominar cualquier sociedad, que la segunda generación de cristianos evangélicos difícilmente permanecerán en la iglesia tradicional. 2.  La capacidad de innovar.  Dios nos ha dotado de una capacidad increíble esa es la capacidad de crear. La consigna de hoy parece ser o innovamos o morimos.  Y la enorme capacidad que tenemos de echar a andar cualquier innovación.  Solo dé un vistazo a su alrededor y verá cuantas personas, matrimonios, familias, pequeñas empresas no se han atrevido a hacer cosas increíbles como resultado de la pandemia y han salido o están saliendo adelante.  En el mundo evangélico es increíble todas las nuevas cosas que se están haciendo para que el Reino de Dios siga adelante y la iglesia siga cumpliendo su Gran Comisión.  Y 3. Excelencia en nuestro servicio. Servicio de calidad, aunque usted no lo crea esto definirá en gran medida si usted prevalece o desaparece.

III.  Algo totalmente inesperado: Nuevos retos y oportunidades

Cuando casi todo el mundo auguraba el 2020 como un año de bonanza económica, paz y seguridad, nadie sospechaba que vendría totalmente contagiado por un mortal virus: Covid19.

Este fenómeno ha trastornado el mundo entero y mientras no se descubra un tratamiento contundente y una vacuna genuina este fenómeno va a seguir por mucho tiempo con consecuencias que ya se califican como desastrosas.  

  Muchos pastores han muerto.  Muchos fieles creyentes han muerto.  Muchas congregaciones nunca más abrirán sus puertas.  Muchos, aunque interpretaron bien pasajes bíblicos como Salmo 91, su aplicación no fue la correcta. No aprendieron que hasta Jesús cuando bebé huyó a Egipto para salvar su vida porque el: “Inteligente cuando ve el peligro huye de él” (Cp. Proverbios 14:16, 22:3, 27:12).  No aprendieron de Jesús que cuando Satanás en la tentación (Mateo 4:6) le citó este mismo Salmo rehusó categóricamente su aplicación.  

 A la medida que poco a poco se da lo que hemos llamado la reapertura económica y social veo tres tendencias claras en las congregaciones cristianas, por lo menos en esta parte del mundo.  Una, los miembros de la congregación han estado ansiosos de que se reabran sus templos para acudir a los mismos con acción de gracias, peticiones… y aun llevar a otros consigo.  Otras, regresaron unos pocos y esperamos que poco a poco más se vayan incorporando. Y finalmente las que, parece, ser, que ya nunca más abrirán sus puertas. 

Para nuestro tema como dice un axioma de liderazgo: “muchos llamados líderes ven en cada circunstancia difícil un gran problema imposible de seguir adelante.  En cambio, otros vemos en cada problema un nuevo reto y una nueva oportunidad, como ya lo hemos dicho, para echar andar la innovación y la creatividad.  Ya tenemos historia tras historia de triunfos, testimonio tras testimonio de victorias gloriosas.  Mi propio testimonio, jamás pensé que a la altura de mi edad me encontraría ministrando a través de redes sociales: grabando, editando y publicando videos en YouTube, WhatsApp y más.  Nunca pensé estar guiando estudios bíblicos vía Zoom. Nunca pensé que la audiencia que escucha mis sermones cada semana se triplicaría y hasta se cuadriplicaría con relación a los que se congregaban en el templo. No hay duda que estamos retados a descubrir nuevas estrategias.   

Estoy totalmente convencido, como dice Oppenheimer:

Los consejeros espirituales, sacerdotes, [pastores], rabinos… tendrán su trabajo  asegurado, durante mucho tiempo, así como todos los demás guías espirituales. Como ya ha ocurrido desde hace varios años, la disgregación de las familias, la creciente soledad en la era de las comunicaciones digitales están generando una mayor necesidad de contratar “gurús” espirituales para que le encontremos un sentido nuestras vidas.  Y será muy difícil que los robots o los algoritmos por más que tengan casi todas las respuestas disponibles, puedan remplazar el toque personal y la calidez de un guía espiritual.  Los retiros espirituales y los cursos de mindfullness se multiplicarán. Y quienes los dirijan no serán asistentes virtuales, sino personas verdaderas, en muchos casos, invocando sabidurías milenarias.6

  De esta manera cualquier nueva estrategia para el desarrollo integral de la iglesia debe tener como meta suprema el mover de todo simple miembro de una iglesia a un auténtico discípulo de Jesucristo.  Mientras más discípulos de Jesucristo tenga en su congregación mejor preparado estará para seguir adelante con paso firme. He aquí algunas diferencias y cambios de paradigmas: 

El miembro solo espera panes y peces – El discípulo es un pescador

El miembro lucha por crecer – El discípulo por reproducirse

El miembro se gana – El discípulo de hace

El miembro gusta del alago y el reconocimientoEl discípulo del servicio y el sacrificio

El miembro solo entrega parte de sus ganancias – El discípulo entrega toda su vida

El miembro puede caer en la rutina – El discípulo es un revolucionario

El miembro espera que le asignen tareas – El discípulo es solícito en tomar      responsabilidades.

Uno murmura y reclama – El otro obedece y se niega a sí mismo

El miembro es condicionado por las circunstancias – El discípulo aprovecha para ejercer su fe.

El miembro reclama que le visiten – El discípulo visita.

Hacer miembro de un discípulo es ponerle un cepo – Hacer discípulo de un miembro es darle alas

Los discípulos del siglo I trastornaron el mundo – Los miembros del siglo XX están siendo trastornados por el mundo.

Los miembros son fuertes en la trinchera – Los discípulos son soldados invasores.

El miembro cuida las estacas de su tienda – El discípulo ensancha el sitio de su cabaña

El miembro se hace de hábitos – El discípulo siempre rompe moldes

El miembro sueña con una iglesia ideal – El discípulo se entrega para lograr una iglesia real.

La meta del miembro es llegar al cielo – Del discípulo ganar almas para el cielo

El miembro maduro se hace discípulo – El discípulo maduro asume los ministerios.

El miembro vive en los “ojalá” o los “quizás” – El discípulo en el: “Heme aquí, envíame a mi”

–Por Rodolfo Loyola.  

Conclusión.

Estos no son todos los componentes indispensables en la constante tarea de configurar estrategias para el desarrollo integral de la iglesia, pero sí creo que estas son fundamentales.  Ojalá que este pequeño articulo sirva como el croquis o la hoja de ruta para que usted elabore las estrategias que Dios quiere bendecir a través suyo. Por favor no cometa el conocido error de copiar de otros.  He visto cientos de pastores frustrados porque intentaron: “Una iglesia con propósito” como si fuera una receta de cocina, claro que hay excepciones. Cada segmento de la sociedad tiene sus propias variables, sociales, económica, culturales, etc., etc, que deben ser tomadas en cuenta en la elaboración de estrategias. Dios quiere hacer grandes cosas a través suyo.  Usted es único. Escogido y ungido por Dios, tiene un futuro de triunfos en sus manos.   

Si nos dejamos guiar por el soplo del Espíritu Santo, contamos con la mente de Cristo, echamos mano a su gracia y misericordia y en su poder podemos lograr grandes cosas para el Reino de Dios. 

Con cariño y respeto.  


Alberto C. Guang
Nació en Riobamba, Ecuador. Doctor en Misionología por el Seminario Teologico de Fuller, Pasadena, CA. E. U. Obtuvo el premio ´Academic Dean´por la mejor  tesis de investigación académica del año (1985). Actualmente es Pastor en la Iglesia “Torre Fuerte” en Tucson Arizona, E. U.

Notas bibliográficas:

  1. Gibbs, Eddie. La iglesia del futuro.  Buenos Aires: Peniel, 2005. Gibbs cita a Mike Regele.  La muerte de la Iglesia.  Grand Rapid: Zondervan, 1995, donde encontramos muchas estadísticas y predicciones muy preocupantes.  Mientras escribía este articulo acabo de escuchar en CNN en español que aquí en USA 150 iglesias cierran sus puertas por semana.  Claro tenemos que tomar en cuenta también cuantas se abren. Cp. https://www.noticiascristianas.com/estudios/2008/12…
  2. Oppenheimer, Andrés.  ¡Crear o Morir!. Nueva York: Vintage Español, 2014, pp. 25-26.
  3. Cp.  Khun, Thomas.  The Structure of Scientific Revolution.  Chicago: University of Chicago Press, 1970.
  4. Guang, Alberto C.  Apuntes curso: Liderazgo Contemporáneo.  Énfasis desarrollo de la Iglesia.  San José: UNELA, julio 2016. 
  5. Para una comprensión completa sobre la tarea de descubrir el futuro, quizás para muchos el mejor libro sobre el tema:  Barker, Joel Arthur.  Paradigmas: El negocio de descubrir el futuro.  Nueva York: Mcgraw-hill, 1995.  Y James Otoole.  El liderazgo de cambio: Cómo superar la ideología de la comodidad y la tiranía de la costumbre.  México: Prentice Hall Latinoamericana, 1995.
  6. Oppenheimer, Andrés.  ¡Sálvese quien pueda!. El futuro del trabajo en la era de la automatización.  Nueva York: Vintage Español. 2018, pp 427-428.

Bibliografía.
Gibbs, Eddie. La iglesia del futuro.  Buenos Aires: Peniel, 2005.
——— Liderar en una cultura de cambios.  Las claves del liderazgo del futuro.  Buenos Aires: Peniel, 207.

Barker, Joel Arthur.  Paradigmas: El negocio de descubrir el futuro.  Nueva York: Mcgraw-hill, 1995.  

Y James Otoole.  El liderazgo de cambio: Cómo superar la ideología de la comodidad y la tiranía de la costumbre.  México: Prentice Hall Latinoamericana, 1995.

Guang, Alberto C.  Apuntes curso: Liderazgo Contemporáneo.  Énfasis desarrollo de la Iglesia.  San Jose: UNELA, Julio 2016.

Kuhn, Thomas S.  The Structure of Scientific Revolution.  Chicago: University of Chicago Press, 1970.    

Oppenheimer, Andrés.  ¡Sálvese quien pueda!. El futuro del trabajo en la era de la automatización.  Nueva York: Vintage Español.

Oppenheimer, Andrés.  ¡Crear o Morir!. Nueva York: Vintage Español, 2014.

Stevenson, Phil.  La iglesia de la onda expansiva.  Multiplicando su ministerio mediante la reproducción de iglesias nuevas.  Indianápolis: Wesleyan Publishing House, 2004.

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